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Los gays, atrincherados en Madrid, dieron rienda
suelta a sus reivindicaciones, este año con tinte lésbico. La sodomía ha
existido siempre, ya el Levítico advierte: "Ay del hombre que toma a otro hombre
como si fuera una mujer" o el anticipo del Infierno que llovió sobre Sodoma y
Gomorra bajo la mirada airada de Dios. Pero nunca como hoy es apoyada y exaltada
por los medios de comunicación y por el poder legislativo. La
homosexualidad se embute a la
fuerza en los colegios y en el salón indefenso de nuestras casas y además, una
vez al año mete mucho ruido bajo el signo del orgullo. Mientras, va dejando
muertos a millones en el camino del SIDA, una pandemia incontrolable de ETS, un
acortamiento sustancial en la vida media de los que la practican y un gasto
sanitario desbordante: curioso orgullo.
Lisa
Justiniano |