Con unas ventas de más de 20 millones de discos a sus espaldas y con 4
Grammys consecutivos, el roquero Lenny Kravitz no teme sorprender con
afirmaciones del tipo: "Mi vida tiene subidas y bajadas pero Dios va
siempre conmigo", o "es necesario más amor en el mundo". Es fácil
contactar con su filosofía siempre que se esté abierto a que la
existencia de Dios nos trae una experiencia positiva, en la que el
amor se abre paso ante la indiferencia el odio o la envidia. Dios es,
de nuevo, encontrado y transmitido desde la música. Ojalá los
seguidores de Kravitz se planteen que merece la pena mirar a lo alto
para reencontrase consigo mismos y darle cancha a ese ente espiritual
que todos llevamos dentro llamado alma.
Lucía Rivera