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¿por qué otra vez contra la
Iglesia?
Llama la atención que la señora De la Vega, tal y
como viene haciendo el Gobierno cada vez que ha emprendido algún ataque a la
Iglesia católica, insista en que "no se pueden imponer creencias religiosas"
pero, en cambio, considere legítimo que si se pueda imponer la ideología de su
partido. Esto viene a cuento con el ataque lanzado desde el gobierno por el
convenio suscrito entre la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y el
Arzobispado de Madrid
En este contexto parece evidente que el Gobierno
pretende lanzar una ofensiva en toda regla, tal vez sea otra cortina de humo
para que no se hable de los datos económicos, para acabar con la existencia de
las capellanías católicas en los hospitales públicos aunque solo atiendan a los pacientes que
solicitan libremente sus servicios.
La señora De la Vega alega a que "De acuerdo con
la Constitución española", aseveró la portavoz del Gobierno, "los servicios
públicos de salud no pueden imponer a los pacientes criterios basados en
creencias religiosas" y la voluntad del paciente sobre su salud "tampoco puede
tener otros límites que no sean los previstos en el Ordenamiento Jurídico ni los
que se derivan de los criterios profesionales". No hay duda que tal afirmación
pone en evidencia la intención del Gobierno de dificultar cuando no impedir el
ejercicio de la libertad religiosa por parte de pacientes y familiares que
libremente solicitan la asistencia espiritual en los momentos más delicados de
la vida. En este nuevo debate abierto por el Gobierno cabe esperar una pronta
intervención del principal partido de la oposición a pesar de la crisis interna
que atraviesa.
Jesús D Mez Madrid |