“Bastaron
cinco minutos de conversación con Red Madre para que una joven cambiara de
opinión”. Este es el comienzo de la vida de un bebé enigmático que se desarrolla
apacible en las entrañas de su mamá. Una chavala de quince años que determinó trocar su decisión de malparir
por la de proseguir con su preñez tras averiguar los apoyos que facilita la
Fundación Red Madre, un programa pionero iniciado hace poco más de cinco años.
Cada lapso acoge a unas 15.000 jóvenes desamparadas, como resultado de su
gestación.
Su
presidenta, Carmina García Valdés, aseveró que “a las jóvenes embarazadas en
dificultades no se les informa de las ayudas a las que pueden acceder” si
quieren seguir con el embarazo. “Ayudas que existen” entre las que mencionó
“pisos de acogida, guarderías gratuitas, bolsa de empleo en empresas que
contratan embarazadas, ropa, pañales y leche”.
Para
García Valdés, “una mujer debe decidir si aborta o no, sólo después de haber
accedido a toda la información”.
Los
prelados han manifestado, una vez más, su posición lúcida y segura ante las
prácticas abortivas y solicitan la derogación de la “ley del aborto, que es una
ley injusta”, en una comunicación divulgada por la subcomisión Episcopal para la
Familia y Defensa de la Vida bajo el nombre: “La Vida es siempre un bien”.
Asimismo invitan los obispos a “proclamar el valor sagrado de toda vida humana,
desde su comienzo en la fecundación, hasta su fin
natural”.
CLEMENTE
FERRER ROSELLÓ
Presidente
del Instituto Europeo de Marketing, Comunicación y
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