ABC MADRID.
Los obispos españoles aprobarán entre hoy y el jueves
una nota «ante los comicios del 9 de marzo» en la que, según confirmó ayer ABC,
reclamarán a los católicos que la orientación de su voto tenga en cuenta
aquellas propuestas que propugnen el aborto o la eutanasia o no defiendan la
institución del matrimonio y la familia tradicionales.
La nota, que será consensuada en la reunión de la
Comisión Permanente, será «muy similar» a la aprobada la pasada semana por los
obispos andaluces, según supo este periódico de fuentes episcopales de toda
solvencia. Aunque, como es tradicional, los obispos no reclamarán el voto para
formación política alguna puesto que «ninguna encierra en su totalidad el
Evangelio», sí indicarán a los católicos algunos «criterios» para ejercer su
derecho.
Entre los más destacados, se encuentra la rotunda
oposición de la Iglesia a las legislaciones que, directa o indirectamente,
avalen el aborto, la eutanasia o la clonación, así como la cerrada defensa del
matrimonio concebido como unión entre hombre y mujer orientada a la vida y a la
creación de la familia.
La reunión que comienza hoy será la última antes de
otras elecciones, esta vez a la Presidencia, Vicepresidencia, Comité Ejecutivo y
Comisiones Episcopales en la Casa de la Iglesia. El único cargo que no se
renovará en la próxima Asamblea Plenaria -del 3 al 7 de marzo, días antes de las
generales- será el de secretario general, ya que Juan Antonio Martínez Camino no
concluye su mandato hasta noviembre.
Como anticipo a la Comisión Permanente, la Casa de la
Iglesia acogió ayer la entrega de los Premios «Bravo» a la comunicación, evento
que cada año congrega en Madrid a los profesionales de la información religiosa
y a responsables de los grandes medios de comunicación. Entre los premiados,
destacó el «Bravo» especial para el arzobispo emérito de Pamplona, Fernando
Sebastián, quien en su discurso en nombre de los galardonados denunció cómo «en
la España de hoy no faltan personas, grupos, instituciones poderosas, que no ven
con buenos ojos la presencia de la Iglesia, ni de los eclesiásticos, ni de los
cristianos confesantes en los medios de comunicación». Unos poderes que, en
opinión del prelado, «preferirían una Iglesia calladita, cobarde, y unos
cristianos timoratos y recluidos».
«Nadie nos podrá callar»
Sin embargo, Sebastián apuntó que «tendrán que
acostumbrarse a lo contrario», puesto que «la Iglesia es toda ella, y cada vez
más, Palabra», una voz «que debe resonar de todas las maneras posibles en el
mundo entero por los innumerables terminales de la vida y de los afanes de miles
y millones de cristianos, que nadie podrá callar». Por su parte, el obispo de
Jerez, Juan del Río, presidente de la Comisión Episcopal de Medios, que concede
los premios «Bravo», hizo un llamamiento a la Iglesia y a los medios de
comunicación para «buscar puentes de entendimiento en la situación actual, lo
cual nos ayudará a todos».