Claro que se trabaja con todo eso, aunque en parte se trate de
partidos de fútbol y otra la de la pugna de los partidos políticos tratando de
situarse en el puesto de cabeza para las elecciones del 9 de Marzo. Los
marcadores del día en lo que al fútbol se refiere no ofrecen duda, pero en la
otra competición hay que recurrir a estimaciones que aportan algunos analistas -
con alguna que otra tendencia partidista - y a la valoración que uno mismo se
atreva a hacer.
Este domingo último, al regreso a casa, pude ver que las
cafeterías estaban abarrotadas con personas que veían el partido que jugaban
bilbaínos y barceloneses. El resultado de ese partido estaba ligado, casi
totalmente, al del que después jugarían el Madrid y el Villarreal. Partidarios
de unos y otros se mantenían en tensión y cada jugada, al paso del tiempo, hacía
crecer ilusiones o la decepción. A última hora vi., en TV, un resumen del
partido de Madrid y empecé a echar cuentas sobre quién sería el ganador de la
Liga.
Cuentas que se ligaban con las de la situación económica, de
nuestro país y del resto del mundo, y con un ofrecimiento, a primera vista
generoso, que ha recibido el calificativo de desacertado y hasta inmoral ya que
se trata, claramente al decir de estos, de una compra de votos con dinero que es
de todos. Estas cosas no es conveniente hacerlas así, de forma tan sorpresiva,
pues no es época de regalos sino, más bien, de ajustar muy bien los gastos.
No es fácil conciliar el sueño después de haber estado sometido
a esas presiones que, a fin de cuentas, no constituyen casos de vida o muerte.
Es una sobrecarga, en todo caso, a algo que es mucho más importante: el acoso al
sentido de la vida; a lo que es en sí la vida en todas sus fases y a la atención
que, por todos, a ella se debe.
No ayuda a descansar que el equipo de uno pase una mala racha -
uno lo sigue desde que era un niño - y tampoco ayuda ese amenaza a los ahorros,
el aumento de gastos y el regalo interesado que se promete por quien quiere
obtener beneficios de ello, pero ¿acaso puede ayudar a descansar el anuncio de
seguir atacando a la vida del ser humano?.
No se puede entender que quienes propugnan ese ataque a la vida
puedan descansar, aunque su equipo gane y su economía esté a salvo de quiebras.
El derecho fundamental a la vida es algo que está por encima de cualquier otro
deseo.
Manuel de la Hera Pacheco.