Pro-Vida Aragón. 24.11.2007. Éstas
“nuevas células madre embrionarias”, al igual que las células madre
adultas, no sólo ofrecen mayor seguridad que las deseadas embrionarias
“puras”, sino que además no presentan las limitaciones éticas de éstas
últimas, fundamentalmente porque no atentan contra la vida de nadie, en
estos caso los embriones.
Se
ha hecho esperar, pero por fin ha llegado. Cientos, miles de embriones
están de enhorabuena y celebran, entre suspiros, la noticia del éxito.
Éxito obtenido por los equipos de investigadores de Tokio y la Universidad
de Wisconsin (EEUU), los cuales, han obtenido células madre “idénticas”
a las embrionarias mediante la “reprogramación” de células de piel
adultas. Gracias, porque con ello habéis demostrado que, tal, es la
alternativa real a la interesada investigación con células madre
embrionarias.
Ya el
año 2006 fue el año de la confirmación del éxito de las células madre
adultas para la terapia médica, al tiempo que se sigue, fracaso tras
fracaso, y muerte tras muerte, con líneas gubernamentales para
financiar las células madre embrionarias. A pesar de lo cual, aún así,
es frecuente leer a diario, en las diferentes revistas de
divulgación médica, los prometedores éxitos que se esperan con estas,
células embrionarias, como fuente potencial de tejidos en la llamada
“medicina regenerativa” de las distintas especialidades médicas. Pero
no, parece que tales éxitos no llegan más que por parte de los tejidos
de adulto.
Células
madre de tejidos adultos, las cuales no generan ninguna objeción ética
puesto que respetan en todo momento la vida y la dignidad de la
persona; algo que si se cuestiona en la investigación con células madre
embrionarias ya que para su obtención se destruye el embrión, el
embrión preimplantado. Es decir, se destruye una vida, una vida
naciente, porque todos…... “TODOS FUIMOS EMBRIONES PREIMPLANTADOS”.
PERO HOY,
tras los exitosos y esperanzadores resultados obtenidos en Tokio y
Wisconsin, hemos ido a más, porque con ellos se hace posible la
obtención de células “madre embrionarias”, como tal, por si acaso
alguna voz crítica se atrevía a cuestionar o desdecir que aún a pesar
de sus éxitos, las adultas nunca tendrían ni la versatilidad, ni la
pluripotencialidad, ni la variabilidad de las embrionarias. Por si acaso, ahí las tienen, señores investigadores, ahí tienen sus deseadas células madre embrionarias.
Éstas “nuevas células madre embrionarias”, al
igual que las células madre adultas, no sólo ofrecen mayor seguridad
que las deseadas embrionarias “puras”, sino que además no presentan las
limitaciones éticas de éstas últimas, fundamentalmente porque no
atentan contra la vida de nadie, en estos caso los embriones. Y aún
así, frente a tales reconocidos éxitos, siguen surgiendo
insistentemente voces que reclaman seguir con la poco exitosa
investigación de las células madre embrionarias, las cuales lo único
que es seguro que consiguen es, la muerte de una vida.
“La vida frente a la muerte, esa es la cuestión: salvar vidas respetando la vida o matar vidas para investigar por si acaso pudiéramos salvar alguna vida”.
Gracias
porque quizá, estos y otros éxitos, consigan hacer ver a los
manipuladores de las células embrionarias que la verdadera fuente
terapéutica no está en estas. Quizá así se olviden de las pequeñas
embrionarias para dejarlas crecer en paz.
Alvaro Vázquez Prat
Pesidente Provida-Aragón
Médicos por la Vida –Aragón -